Y surgieron los “milagros” entre políticos

    Publicado en marzo 25, 2012

    SILAO, Gto.— Día de milagros, pero no todos los esperados. Políticos que declaran su abierto catolicismo, otros menos devotos, acudieron al pie del cerro del Cubilete, donde el Papa Benedicto XVI, en el Parque Bicentenario, ofreció una misa ante 640 mil feligreses, según estimó el Vaticano.

    Jorge Ramos, Julián Sánchez  y Natalia Gómez
    politica@eluniversal.com.mx
    Desde las 7:30 de la mañana comenzaron a desfilar políticos de todos los colores. “Vengo como católico, pero reconozco el Estado laico”, decía Marco Antonio Adame, gobernador panista de Morelos, que al recibir la comunión de manos del Pontífice se arrodilló en el reclinatorio, como hizo el mandatario guanajuatense, Juan Manuel Oliva. Calderón se inclinó, comulgó, pero no se arrodilló ante el Papa.

    El ex presidente Vicente Fox, con amplio sombrero y lentes oscuros, fue de los primeros en arribar, acompañado de su esposa Martha Sahagún.  Ubicado cerca de Andrés Manuel López Obrador, Fox caminó entre las sillas. Puso su enorme mano en el hombro del candidato presidencial de las izquierdas. “Hola, Bienvenido”, dijo el guanajuatense.

    Sorprendido, el tabasqueño en  guayabera y sin nada que le cubriera del sol se volteó, respondió el saludo y le estrechó la mano a quien lo quiso desaforar para cerrarle el paso, infructuosamente, a la Presidencia de la República en 2005.
    Ese fue el primer milagro. La de juntarlos;  sin revolverlos fue otro.

    Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial del PAN, se apersonó antes de las ocho de la mañana acompañada de su esposo e hijas. Luego llegó López Obrador con su esposa Beatriz Gutiérrez. Casi al mismo tiempo Gabriel Quadri, que se dio tiempo de redactar tuits durante la misa. Al final, Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera, quienes dieron los pasos necesarios para saludar a Vázquez Mota y su familia. “Suerte, ya nos veremos en la campaña”, se dijeron mutuamente, palabras más, palabras menos. El Presidente también la saludó.

    Aunque estuvieron juntos en un área especial para políticos, no se dio el otro milagro esperado tras el perdón de López Obrador al presidente Felipe Calderón por lo ocurrido en 2006. Peña sí cruzó unas palabras con Calderón.
    No faltó quien gritara “¡Josefina, Josefina”, al paso del priísta. López Obrador tampoco se libró de quienes alzaron la voz: “No al aborto, viva la vida”.

    El tabasqueño declaró que le gustó el mensaje papal “de unidad, de paz y no de intolerancia”. No comulgó ni se arrodilló  durante la misa.

    Peña Nieto dio su opinión sobre la comunión de Calderón. “Creo que cada quien profesa su fe como lo considera. En mi caso, y ante una responsabilidad pública como a la que aspiro, como lo he hecho en el pasado, observaré y profesaré mi fe de manera muy íntima, como lo he hecho en otras responsabilidades”.

    Vázquez Mota ofreció su comunión por las familias mexicanas y todas las víctimas del país, tanto por la criminalidad como por agresiones de otro tipo.

    En el Evangelio leído para dar pie a la homilía del Papa, se citó:

    “Unos se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le pidieron: ‘Señor, quisiéramos ver a Jesús’. Felipe fue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús y él respondió: ‘Ha llegado la hora de que el hijo del hombre sea glorificado’”.

    Y sí. Se hizo el milagro de que todos fueran a ver al representante terrenal de Jesús. Falta por ver quién resultará glorificado el próximo 1 de julio.

     

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