Estar de lado de marginados, pide Papa a obispos

    Publicado en marzo 25, 2012

    Es particularmente importante para los pastores que reine un espíritu de comunión entre sacerdotes, religiosos y laicos, evitando divisiones estériles, críticas y recelos nocivos, dice Benedicto XVI a obispos y arzobispos de Latinoamérica

    Cardenales, arzobispos y obispos de América Latina, recibieron un llamado de atención del Papa Benedicto XVI, quien les demandó trabajar especial con los laicos en su formación en la fe, porque “no es justo que se sientan tratados como quienes apenas cuentan en la Iglesia”.

    No se dejen amedrentar por por las autoridades, les pidió paralelamente a los cerca de 200 obispos que asistieron a un acto denominado las Vísperas en la Catedral de León y quienes, a través del presidente de la Conferencia Episcopal Latinoamericano (Celam), el mexicano Carlos Aguiar Retes, le manifestaron sumarse filialmente a su persona.

    Reconoció las preocupaciones que tienen por la carencia de medios y recursos humanos, así como el contexto que enfrentan ante “las trabas impuestas a la libertad de la Iglesia en el cumplimiento de su misión”.

    Ofreció su respaldo por un lado y por otro les solicitó cuidar con gran esmero no sólo a laicos, sino también a los seminaristas y que consideren que “no menos fundamental es la cercanía a los presbíteros.

    A ellos, continuó, nunca debe faltarles la comprensión y el aliento de su obispo, “ni a las diversas formas de vida consagrada, cuyos carismas han de ser valorados con gratitud y acompañados con responsabilidad y respeto al don recibido”, les subrayó a los religiosos reunidos en la catedral de León en lo que es la oración de las vísperas que es realizado a dario de acuerdo con la liturgia católica.

    Durante su último mensaje del día y el penúltimo de su visita pastoral, antes de que se despida mañana en el Aeropuerto Internacional de Guanajuato, Benedicto XVI les insistió a los clérigos de América Latina que “es particularmente importante para los pastores que reine un espíritu de comunión entre sacerdotes, religiosos y laicos, evitando divisiones estériles, críticas y recelos nocivos”.

    Los exhortó a que las iniciativas que realicen con motivo del Año de la Fe, las encaminen a conducir a los hombres hacia Cristo, cuya gracia les permitirá dejar las cadenas del pecado que los esclaviza y al mismo tiempo podrán avanzar hacia la libertad auténtica y responsable.

    “Estén del lado de quienes son marginados por la fuerza, el poder o una riqueza que ignora a quienes carecen de casi todo”, les manifestó luego de haberles dicho que la maldad e ignorancia de los hombres no es capaz de frenar el plan divino de salvación, por lo que el mal no puede tanto.

    “No hay motivos, pues, para rendirse al despotismo del mal… Podemos proseguir confiados, con la convicción de que el mal no tiene la última palabra de la historia y que Dios es capaz de abrir nuevos espacios a una esperanza que no defrauda”.

    El Póntífice, quien a distancia y con el uso de la tecnología encendió desde la Catedral el sistema de iluminación del Santuario de Cristo Rey ubicado en la cima del Cerro del Cúbilete, expresó que la situación actual de las diócesis que encabezan cada uno de los obispos plantea retos y dificultades de muy diversa índole.

    Les expresó que al mirar en sus rostros el reflejo de las preocupaciones de la grey que apacientan, le llegan a la mente las asambleas del Sínodo de América, en la que los participantes aplaudían cuando intervenían quienes ejercen su ministerio en situaciones particularmente dolorosas para la vida y misión de la Iglesia.

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