Benedicto XVI insta a cuidar a los niños

    Publicado en marzo 24, 2012

    Ustedes ocupan un lugar muy importante en el corazón del Papa, manifestó desde el balcón de la Casa del Conde Rul, tras su encuentro con el presidente Calderón

    Por: Julián Sánchez, Jorge Ramos, Natalia Gómez y Juan Arvizu / Enviados

     GUANAJUATO. – El Papa Benedicto XVI hizo una exhortación “a todos”, a proteger y cuidar a los niños, en particular los que sufren de violencia, abandono y hambre, para que nunca se apague su sonrisa y puedad vivir en paz y mirar al futuro con confianza.

    No están solos, les subrayó y expresó:

    “Ustedes ocupan un lugar muy importante en el corazón del Papa. Y en estos momentos quisiera que lo supieran todos los niños de México, particularmente los que soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia o el hambre causada por la sequía que se se ha dejado sentir fuertemente en algunas regiones durante los últimos meses”.

    Rezaré para que México sea un lugar donde los niños vivan en paz y armonía, declaró Benedicto XVI desde el balcón de la Casa del Conde de Rul.

    Al término de su encuentro con el presidente Felipe Calderón, el Pontífice leyó un mensaje para los niños mexicanos.

    “Que la Virgen los acompañe. Mucha gracias mis pequeños amigos”, dijo en su discurso.

    El Papa pidió a lo pequeños que recen por él, porque él rezará por ellos.

    Tras su mensaje, desde el balcón dejaron el libertad algunas palomas blancas.

    El Pontífice habló ante unos mil 600 niños, que se congregaron en la Plaza de la Paz, algunos de los cuales son hijos de fallecidos por actos de violencia, otros con discapacidades, son cerca de 150 traidos por el DIF y otros que se preparan para su primera comunión procedentes de comunidades cercanas, además de 360 de la Orquesta Esperanza Azteca, quienes le interpretaron a Benedicto XVI un popurrí mexicano.

    Joseph Ratzinger, quien los saludo desde el balcón de la Casa del Conde Rul, acompañado por el presidente Felipe Calderón, con quien tuvo un encuentro privado minutos antes, les resaltó a los menores que estuivieron interpretando, afuera, diversas piezas durante esa reunión:

    “He venido para que sientan mi afecto. Cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo. Su familia, la Iglesia, la escuela y quienes tienen responsavilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencai un mundo mejor, sin envidias ni divisiones. Por ello quiero elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños”.

    El Vicario de Cristo, les subrayó que no responde al mal con el mal, sino que es siempre instrumento del bien, heraldo del perdón, portador de la alegría, servidor de la unidad.
    Les dijo que quiere escribir en cada una de sus vidas una historia de amistad, por lo que les insistió en que lo tengan como el mejor de sus amigos y que no se cansará de decirles que amen siempre a todos y hagan el bien.

    “Estoy contento de poderlos encontrar y ver sus rostros alegres llenando de esta bella plaza, que tiene un nombre que expresa el anhelo presente en el corazón de todos los pueblos: La Paz, que es un don que proviene de lo alto”.

    Resaltó que esa palabra se escucha en cada misa y “hoy resuena de nuevo aquí, con la esperanza de que cada uno se transforme en sembrador y mensajero de esa paz por la que Cristo entregó su vida”.

    Benedicto XVI invitó a los menores a participar en la misa de los domingos, en la catequesis, en algún grupo de apostolado, a que busquen lugares de oración, fraternidad y caridad.

    “Eso mismo vieron los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, los niños mártires de Tlaxcala, que conociendo a Jesús, en tiempos de la primera evangelización de México, descubrieron que no había tesoro más grande que él. Eran niños como ustedes y de ellos podemos aprender que no hay edad para amar y servir”.

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